jueves 22 de diciembre de 2011

Soñé con música, la pavana de mi infanta difunta, con mi padre dándome un beso, queriéndome como yo lo quiero, con unos ojos azules que de azul se confundían con el cielo y… añoré la costumbre, esa que llevamos tan adentro…
Fijé ese momento, ese instante que quiero en mí eterno y me dije, voy a fundirme viviendo y no olvidar el intenso sueño que aunque sueño es cierto y es vida, esa que paseamos por el húmedo bosque sin ver lo que nos depara el siguiente paso del trayecto…
Y… una vez hecho… volví a perderme en el inmenso universo, en el interior solitario que creí poder compartir y… la verdad segó la ilusión y… el secreto se hizo dueño…

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada