Son ya demasiadas las ocasiones en las que mirando a mi alrededor vislumbro monstruos… monstruos solapados entre faldones maternales que abochornan a cualquiera que se llame humano…
Observo perpleja a los que insultan la dignidad de sus congéneres, a los egoístas cuyo espejo sólo refleja su imagen, a los salvajes que se creen con derecho a pisotear a los demás porque ven un atisbo de pusilánime momento o…creen verlo…
De todos ellos los que más me desquician son los que hacen daño y abuso de los más débiles, de los ancianos y… de los niños…
Les deseo todo el peso de su conciencia, porque la conciencia trabaja para equilibrar su desatino y el exceso no es gratuito…
Y… los que levantan un dedo en defensa de la decencia y de la inocencia, esos que sepan que pueden contar conmigo…
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