Cerramos puertas de un portazo, las dejamos entreabiertas, de par en par, arrimadas con imperceptible apertura…
Nos cuesta pasar página en la vida porque sembramos parte de ella en el capítulo que abandonamos y la vida busca supervivencia y la vida no se deja dejar…
No es natural rasgar el libro de nuestra existencia de un portazo, esas hojas que rasgueamos dejan constancia de quienes fuimos, de quienes somos, deberían ser maculadas con caricias, saboreadas con ritmo y son, y así… sin percatar nuestro tiempo, el pestillo se habrá candado suavemente, sin ruido, sin violencia y hasta es posible que… sin emoción…
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